Cumbre de Torbellinos

A. Lange & Söhne

Los modelos Tourbillon 1815 de A. Lange & Söhne combinan nuevos mecanismos que permiten el ajuste preciso del reloj: la parada de los segundos y la función de retorno a cero.

El modelo 1815 Tourbillon que se presentó a principios de 2014 combina dos mecanismos patentados para simplificar el ajuste del reloj: el mecanismo de parada de los segundos para el tourbillon y la función de retorno a cero.

Uno de los fenómenos físicos más inspiradores para la mente humana desde tiempos inmemoriales ha sido la gravedad. En el libro Los primeros Hombres en la Luna, escrito por el británico Herbert Wells y publicado en 1901, un excéntrico científico llamado Cavor desarrolla un misterioso material capaz de anular las fuerzas gravitacionales. Sin embargo, en la realidad la gravedad no puede ser neutralizada o desviada. 

¿O sí? Cien años antes de que Wells escribiera su novela los relojeros habían descubierto una novedosa forma de regular la gravedad: la invención del tourbillon, que significa torbellino. La misma consiste en una caja de acero que contiene el oscilador del reloj y que gira sobre su propio eje una vez cada minuto. Es su constante movimiento el que permite a este fascinante mecanismo compensar la influencia de la gravedad y así dar mayor precisión al reloj.

La firma fundada en 1845 por el relojero de Dresden, Ferdinand Adolph Lange, fabricaba hermosos ejemplares de bolsillo codiciados hoy en día por expertos coleccionistas. Al término de la Segunda Guerra Mundial la compañía fue expropiada y cayó en el olvido. En 1990, el bisnieto del fundador relanzó la marca y logró producir finos ejemplares de oro y platino que hoy se distribuyen por todo el mundo, muchos de los cuales poseen este increíble mecanismo tourbillon.

Dentro de las piezas de relojería realizadas por A. Lange & Söhne a lo largo de veinte años, ocho de los 49 calibres están dotados de este sorprendente dispositivo tourbillon. Lograrlo no ha sido una tarea sencilla: se requirió mucho tiempo de diseño y pruebas que finalizaron con estrenos a nivel mundial.

La primera presentación fue en 1994 con el Tourbillon Pour le Mérite, uno de los modelos de la colección inaugural que se limitó a 200 relojes. El mismo llevaba una inteligente aplicación, implementada por primera vez en un reloj de pulso del principio de palancas, conocida como la transmisión por cadena y caracol, capaz de compensar la disminución gradual de la energía liberada desde el barrilete.

Este mismo mecanismo de transmisión por cadena y caracol fue empleado en otros dos modelos de tourbillon: el Tourbograph Pour le Mérite, en la que se logró adaptar en un cronógrafo ratrapante; y el Richard Lange Tourbillon Pour le Mérite presentado en 2011 y que muestra una impactante carátula con regulador con un segmento pivotante en la carátula.

El año 2008 significó un doble lanzamiento con el Cabaret Tourbillon, el único reloj con tourbillon rectangular de la marca y el primero en poseer el mecanismo de parada de los segundos patentado. Este desarrollo implicó la solución al gran problema de frenar el movimiento oscilante dentro de la caja giratoria. 

En adelante, todos los calibres tourbillon de A. Lange & Söhne fueron elaborados con el mecanismo de parada de los segundos.

El diseño también es un aspecto cuidado para la marca. Los modelos más emblemáticos han sido el Lange 1 Tourbillon o Tourbillon del Centenario lanzado en el año 2000; el Lange 1 Tourbillon 165 años homenaje a F. A. Lange, una edición limitada en oro con mecanismo de parada de segundos lanzado en 2010; y el Lange 1 Tourbillon Calendario Perpetuo con las fases de la luna, caja de oro de 41,9 mm de diámetro y un grosor de 12,2 mm, lanzado en 2014.

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