Estilo Florentino

Panerai

En 2014 Panerai decidió remodelar y ampliar la emblemática boutique de Piazza San Giovanni, frente al Duomo de Florencia, donde en 1860 naciera la casa relojera. Para llevar adelante la difícil tarea se contrató a la arquitecta y diseñadora española Patricia Urquiola. Con 58 metros cuadrados, el local original pasó a tener 285 y a ampliar sus vidrieras. Las dimensiones de la boutique se extienden entre dos pisos: la planta baja que mira a la plaza, y el piso superior que da al Baptisterio.

Urquiola vive en Italia y trabajó con maestros del diseño italiano como Achille Castiglioni y Vico Magistretti. Su expertise le permitió reinterpretar los códigos de la casa relojera a la perfección, sin por ello dejar de lado la identidad y la historia de la marca. Entre las particularidades del local de Florencia se encuentra la hermosa madera de nogal que se utiliza en los cielorrasos encofrados, las mesas y los exhibidores. Para combinar este elemento con un piso de calidad Urquiola introdujo el mármol striato olimpico, un material que crea espectaculares diseños geométricos. Para decorar el lugar con un objeto que pudiera estar presente en todas las tiendas de Panerai, la especialista eligió el latón, un material metálico que rememora la conexión de la casa con el mundo del mar y los barcos. En la planta baja, ubicado en el centro de la boutique, se encuentra un cartel que dice: Bottega d’arte e archivio storico (Espacio de trabajo y archivo histórico). Es que el local posee un área de exhibición con instrumentos del Histórico Museo y también conserva un área de trabajo para hacer reparaciones y ayudar a los clientes. En la planta alta se colocó un piso de azulejos terracota conocidos como Cotto Fiorentino. Allí se exhiben piezas destacadas como relojes de péndulo, un reloj de pie y dos tornos.

Además de la remodelación del local, la firma se embarcó en una restauración histórica: el reloj de la fachada del Duomo de Florencia. Esta pieza es uno de los relojes mecánicos más antiguos del mundo y fue construido por Angelo Di Niccolo. El realizador de la esfera fue el pintor renacentista Paolo Uccello. Una de las características más destacables del reloj es que funciona bajo la hora itálica, que mide el tiempo entre una puesta de sol y otra. Eso hace que deba ser ajustado todos los años para que la última hora del día coincida con la puesta del sol. Además posee 24 números y una sola aguja que corre en el sentido inverso al habitual.

El reloj fue reparado a lo largo de los siglos e incluso en 1750 se reemplazó la esfera de Uccello de 24 horas por una de 12, ya que había prevalecido el sistema horario francés sobre el italiano. Finalmente, 40 años atrás volvió a restablecerse con sus características originales y en 2014 Panerai realizó su restauración, de la mano de los expertos 
Andrea Palmieri y Ugo Pancani, del Centro Studi per il Restauro di Orologi of the I.S.I.S Leonardo da Vinci en Florencia.

Como si fuera poco, 2014 también marcó el nacimiento de Jupiterium, un extraordinario reloj planetario con un calendario perpetuo que muestra la posición del Sol, la Luna y Júpiter, junto con los planetas mediceos -los satélites principales del planeta, que Galileo observó en 1610 gracias a su telescopio, y que se conocen como Ío, Europa, Ganímedes y Calixto-.

Este mágico universo se encierra en una caja de cristal de 75 cm de ancho y 86 cm de alto que reposa sobre una base de madera de caoba que alberga el reloj y el tren de engranajes que mueve el planetario. Dentro del cristal, un globo transparente caracteriza a la esfera celeste, formada por dos semiesferas que representan los hemisferios austral y boreal unidos por una delgada banda en la que se han grabado los doce signos del zodíaco. Las semiesferas poseen las estrellas que conforman las constelaciones y mediante Super Lumi Nova brillan en la noche. El cielo nocturno se mueve y describe una revolución cada 23 horas y 56 minutos. Además, todos los cuerpos celestes salvo la Tierra giran dentro de la esfera azul y completan sus órbitas en tiempo real.

En la base que sustenta los planetas hay un sector circular con cuatro pequeñas mirillas que dejan ver el calendario perpetuo: día, fecha, mes y año. Este calendario no requiere corrección alguna hasta 2100.

Debajo del globo se encuentra la esfera del reloj de base negra, con índices horarios alargados y dos números arábigos a las 12h y a las 6h. Además de indicar las horas, minutos y segundos, la esfera dispone de indicación am / pm y de reserva de marcha. Este reloj de cuerda manual tiene una autonomía de 40 días.

La mayoría de los componentes del Jupiterium están realizados en titanio y su peso total es de 110 kg. Todas estas características conforman una pieza única, digno tributo al fundador de la ciencia moderna, el gran Galileo Galilei.

www.panerai.com

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