Tradición y Modernidad

Bell & Ross

La búsqueda constante de nuevos universos pero por sobre todo, un espíritu innovador y vanguardista, lleva a la reconocida firma de relojes de lujo Bell & Ross a recorrer tierras inexploradas, rindiendo así un homenaje al universo marítimo con una exclusiva serie de tres relojes de excelencia.

Esta colección está inspirada en los relojes de marina que han marcado la historia naval, y evoca, a la escala de un reloj de pulsera, el mítico reloj inventado por John Harrison en el siglo XVIII. De esta manera, en el diseño de sus nuevos relojes, Bell & Ross fusiona lo contemporáneo con algunos toques retro, y materiales tales como el palisandro de la India, el bronce, el oro rosa y el titanio de grado 5, desempeñan un papel muy importante.

La colección Instrument de Marine se basa en tres modelos específicos, auténticos o de mayor sofisticación, pero todos de una elegancia excepcional.

El primer modelo, el BR 01 Instrument de Marine, es la transposición fiel de un reloj de barco a un reloj de pulsera, y recuerda al icónico BR-01 en su ejecución. La caja, el bisel y la corona para dar cuerda son de bronce. Solamente el fondo está hecho de titanio, un material mucho más contemporáneo. Como un toque final, el contorno del canto del reloj lleva una elegante tira de palisandro de la India. La esfera es una combinación de lacado blanco, números romanos y finas agujas de acero azulado, como un homenaje a la estética de los instrumentos del siglo XVIII. El segundero pequeño, de un grafismo delicado, ocupa su lugar en las seis horas. En lo que respecta al mecanismo, se ha optado por un movimiento de cuerda manual, evocando al que fue usado en aquella época. Lleva una indicación de las horas y minutos en el centro y de los segundos en las seis horas. Por último, la reserva de marcha de 56 horas, mucho mayor de la habitual, rinde tributo a las largas travesías oceánicas.

El modelo BR-X1 skeleton Chronograph es de carácter audaz y elegante, y está dotado de un movimiento automático esqueletizado. La esfera de cristal de zafiro ligeramente tintada de gris, como el mar en un día de tormenta, deja admirar este mecanismo ultra sofisticado. El reloj incorpora una minutería de números romanos e índices aplicados dorados con recubrimiento de Súper luminova. El esqueletizado se reproduce también en las agujas doradas. La sofisticada caja es una mezcla de titanio, palisandro y bronce, que engloba el bisel, los pulsadores, el protector de corona y la corona. Este calibre automático ofrece la función de un cronógrafo, segundero pequeño a las tres horas y fecha esqueletizada a las seis. El totalizador de minutos del cronógrafo se ubica junto a las nueve horas. Desprovisto de agujas, se presenta en forma de disco de aluminio, cuyo diseño recuerda a las hélices de un barco.

Por último, se destaca el modelo BR-X1 Tourbillon Chornograph. Este modelo de Haute Horlogerie es la versión más exclusiva e incorpora una excepcional mecánica de cuerda manual. El tourbillon, que surgió en 1801, es considerado por los aficionados a la relojería fina como la complicación máxima. Este sistema sirve para compensar los efectos de la gravedad terrestre cuando el reloj se encuentra en posición vertical. El objetivo es obtener una mayor precisión. Esta prestigiosa versión viste su caja de oro rosa de 18 quilates y de madera. En la esfera, las dos agujas al centro presentan las horas y los minutos de una forma clásica. También se observan dos discos de contadores de metal dorado en las dos y en las diez horas. El primero es el contador de 60 segundos del cronógrafo. El segundo es el contador de 30 minutos del cronógrafo y lleva incorporada una aguja saltante semi instantánea. Por su parte, la jaula dorada del tourbillon ocupa su lugar en las seis horas. El esqueletizado de los puentes superiores permite admirar el excepcional movimiento de cronógrafo que se activa con el monopulsador en las dos horas. El sofisticado mecanismo de cuerda manual, o tourbillon denominado volante, está compuesto por 282 minúsculas piezas y descansa dentro de una delicada jaula suspendida. Ésta tiene la particularidad de ir montada en la platina sin puente superior. Con ello, da la impresión de flotar. Este complejo movimiento cuenta con una colosal reserva de marcha de 100 horas, o cuatro días, cuya aguja indicadora (el equivalente al indicador de combustible) está situada en las nueve horas.

La pasión por la aviación, y la reinterpretación de la instrumentación de abordo, son el hilo conductor de Bell & Ross. Sin embargo, su espíritu vanguardista y la búsqueda constante por la excelencia, inspira a la reconocida firma a descubrir un nuevo universo, plasmando en una innovadora colección el sello inigualable de Bell & Ross.

www.bellross.com

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