Extrema Innovación

X-Trem-1

El X-TREM-1, es el primer modelo de una generación de relojes excepcionales, que representa un gran logro técnico y estético para la reconocida firma de relojes Christophe Claret. Este modelo llegó al mercado de la mano de un torbellino volador inclinado en un ángulo de treinta grados, montado sobre una placa de titanio curvo tridimensional, equipado con un retroceso de horas y minutos. Sus dos minúsculas esferas de acero hueco, aisladas dentro de tubos de zafiro en los lados izquierdo y derecho de la carcasa, las cuales se mueven mágicamente gracias a campos magnéticos, lograron la atención y el reconocimiento en el mercado de relojes. Y hoy, cuatro años después de la presentación del reloj X-TREM-1, el relojero de Le Locle revela dos nuevas versiones en acero damasquinado, editado en edición limitada de ocho piezas.

La línea de relojes merece ciertamente su nombre. Expresa la determinación de Christophe Claret de seguir empujando los límites de la relojería mecánica, llegar al extremo, integrando ciertos campos de investigación nunca antes aplicados en este ámbito. X-TREM-1 es un buen ejemplo de este enfoque que implica el uso de un sistema impulsado por campos magnéticos que muestra las horas y minutos.

El equipo de Christophe Claret ha creado un sistema en el que dos pequeñas esferas de acero, ahuecadas para hacerlas más ligeras y encerradas dentro de dos tubos de zafiro colocados a la derecha y la izquierda de la carcasa, están controladas por campos magnéticos de precisión generados por dos imanes miniatura movidos por los cables. Los cables son increíblemente flexibles, fabricados a partir de cientos de nanofibras Dyneema, todas ellas contenidas en un gel de polietileno de ultra alta resistencia, capaces de soportar fuerzas de tracción de hasta un kilo. El hilo entero es más delgado que un cabello humano (cuatro centésimas de mm de diámetro).

Toda la construcción y acabado de este reloj cumple con las exigencias extremas impuestas sistemáticamente por Christophe Claret. El titanio ultra ligero se utilizó para la placa principal y los puentes de la curva curvex tridimensional. El tourbillon volante está equipado con cojinetes de cerámica doble para mejorar su resistencia a los golpes. Se inclina en un ángulo de 30 grados con el fin de que sea aún más claramente visible para el usuario. El reloj, enrollado a mano, extrae su energía de dos barriles, permitiendo el uso de una pantalla sofisticada sin alterar la velocidad del tourbillon y, por tanto, la precisión del reloj.

Impulsados ​​como siempre por la determinación de presentar relojes de vanguardia, el oro blanco o rojo 5N y el acero damascado fueron los metales elegidos para esta nueva versión del X-TREM-1. Una versión que surge con personalidad, y llega al mercado para materializar el ingenio y extrema innovación que sólo una firma como Christophe Claret puede otorgar.

www.christopheclaret.com

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